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Black Mirror: Una serie increíble con toque lésbico

Si eres fan de las series, tienes Netflix o por lo menos vas al día de las novedades de ambas cosas es casi seguro que ya has escuchado sobre Black Mirror antes: Es una serie original de Netflix que tiene 3 temporadas, cada capítulo es de una historia diferente al anterior y no tiene relación alguna con otro por lo que puedes ver solo un capitulo en específico y le entenderás; pero todos los capítulos realmente valen la pena.

Las temporadas anteriores nos tenían acostumbrados a finales sombríos y algo deprimentes, hasta que llego la gloriosa tercera temporada con una pareja lésbica interracial que te hará derramar miel.

A continuación, spoilers. Pasen con cuidado.

 

Como todos saben, los capítulos de esta serie suelen ser trágicos y con la intención de hacerte reflexionar sobre la vida y las consecuencias de las decisiones que tomas; nunca hay finales felices y por eso es que éste capítulo ha generado tanta polémica entre los seguidores de la serie.

San Junípero comienza en 1987, una chica llamada Yorkie conoce a Kelly en un bar del pueblo, ambas son totalmente diferentes y Kelly es todo lo que Yorkie no: segura de sí misma y segura de su sexualidad.

Después de su primera noche juntas, Yorkie cree que va encaminada a su primera relación, pero Kelly desaparece, lo que no impide que Yorkie siga buscándola… en diferentes décadas.

 

¿Y dónde está la distopía aquí? Se estarán preguntando. Spoiler enorme: ambas son ancianas conectadas a una realidad virtual, conociéndose en un mundo virtual y conviviendo como si fueran reales, aunque jamás se hayan conocido directamente. Y aquí lo más interesante de todo es que, gracias a los avances tecnológicos, pueden decidir que cuando mueran pueden subir sus datos al sistema en lugar de solo desaparecer, y quedarse en ese lugar a pasar toda la eternidad (literalmente).

Aquí lo de mudarse juntas a la segunda cita lo suben de intensidad totalmente, “hola que tal, nos acabamos de conocer, pero cásate conmigo y pasa toda la eternidad conmigo ¿si?” Algo así.

Vivir juntas y felices para siempre no es una decisión fácil, además de ser algo súper intenso, la eternidad post-mortem es cargar con las memorias de toda una vida, las represiones que sufrió una y las tragedias que lleva la otra; es vivir juntas pase lo que pase y no tener otra opción jamás. Suena a lo ideal para toda pareja: resolver todos los problemas a pesar de todo, mantenerse como una pareja feliz siempre y amarse por sobre todas las cosas por los siglos de los siglos. Más que distópico, fue utópico.

¿Qué opinan sobre compartir la etenidad con alguien? ¿lo harían en verdad? Esperamos sus comentarios.

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