Autoayuda

¿Existen buenas razones para quedarnos en el clóset?

Clasiquísimo que en los antros eres la más lencha, la que más liga, la que mejor baila, con tus amigos de ambiente eres todo un vato o una lencha consagrada y en el bajo mundo la gente sabe quién eres… pero en la escuela, con tu tía la más viejita o en el trabajo te comportas como una buga (a veces por omisión) o peor aún: como un ser asexual que evita a toda costa hablar de lo mucho que te gustan las mujeres.

¿Vale la pena?

Pues resulta que tu tía la más querida, pero también la más religiosa no puede ver con buenos ojos que su sobrina favorita es una comedora de coños compulsiva. La solución provisional ha sido ocultarte y disimular la falta de novios en tu historial con argumentos como “Novio? nooo… la niña quiere viajar, le encanta su soltería”.

En este caso conviene evaluar si puedes ir soltando la bomba y sondear a tu tía (o familiar en cuestión). Muchas veces subestimamos la capacidad de entendimiento de nuestros mayores.

El siguiente caso es: la escuela. Supongamos que estudias en una escuela que es particularmente poco tolerante con la diversidad. Recomiendo ampliamente preguntarte si esa escuela es para ti, si los beneficios que obtendrás con ella no los puedes tener en otra institución, pero mucho más trascendentalmente, pregúntate: hay un marco legal en el que me pueda defender cuando alguien se porte papanatas, quiera limitar tus libertades o (siquiera intente) portarse intolerante contigo. Siempre ten en cuenta tu integridad física, emocional y moral.

Respecto al trabajo, es un caso similar. Considera la oportunidad laboral, pero nunca a costa de tu libertad. En cuanto al marco legal, es mucho más plausible defenderte y busca precedentes en casos con la misma empresa o empresas del mismo giro. Sin embargo, los mejores lugares para trabajar son altamente diversos y las oportunidades laborales en las empresas de mayor prestigio suelen estar asociadas con prestaciones que no tienen distinción entre heterosexuales y homosexuales o cualquier orientación.

Así que volviendo a la pregunta ¿vale la pena? responde tú si tu libertad de expresar la esencia que te hace única vale la pena por conservar relaciones y posiciones que siempre harán que te sientas incómoda.

 

Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Lo más popular

To Top